The Clinic, Chile, April 2008 zurück/back

CALDO DE CULTIVO

EL GRINGO QUE QUISO SER VICTOR JARA

Los Pasos En Chile Del "Elvis Rojo"

Este año se empieza a rodar en Berlín, "Camarada Rockstar", la película que producida e interpretada por Tom Hanks - recreará la vida del cantante norteamericano Dean Reed, apodado como "el Elvis Rojo" por haberse convertido en la estrella rock del bloque comunista de Occidente. Patéticamente cándido, Reed estuvo varias veces en Chile y trató de ser uno más de la Nueva Canción Chilena. Tanto así que, cuando se radicó en Alemania Oriental, protagonizó el mismo una película - "El Cantor" - inspirada burdamente en la vida de Víctor Jara. Esta es la crónica del quijotesco paso por Chile del músico cuyo cadaver apareció, en 1986 flotando en un río cercano a su residencia en Berlín.

Por Catalina May

Hay una película muy extrana sobre Chile, que perfectamente podría transformarse en cinta de culto, como pasa a veces con algunas rarezas. Se trata de "El Cantor" (1977) filmada en Bulgaria, con dineros de la RDA (la Alemania Comunista) y que recrea las últimas semanas de vida de Víctor Jara.

La cinta tiene varias cosas memorables. Por ejemplo, los chilenos somo representados por búlgaros y no es que seamos muy distintos, pero la proporción de rubios, es mayor; además, como es hablada en alemán, se puede oir el clásico "el que no salta es momio", en versión germana (y es sorprendente ver un tumulto de búlgaros coreando esa frase y brincando). Pero lo más interesante es que Víctor Jara es interpretado por un gringo alto y de ojos claros. Se trata de Dean Reed, quien alguna vez fue apodado "el Elvis Rojo", pues llevó el rock and roll al otro lado de la Cortina de Hierro.

En una de las escenas, Dean canta en un sitio que intenta parecerse al salón de una universidad del los '70. Hay pancartas de la UP y banderas comunistas. Lleva un poncho negro como el que usaba Víctor y se ha oscurecido el pelo rubio. Mientras afina su guitarra, tira chistes en alemán a los búlgaros, quienes le responden con risas y aplausos. Luego, en un castellano de Miami, interpreta "Ni chicha ni Limoná".

"Arrimese ma pa'ca, aquí donde el so' calienta, si usted ya está acostumbrado, e andar dando vol'eretas, y ningún daño le'ra estar donde la' papas queman," canta Dean.

El público celebra con risas y aplausos, aunque es claro que los búlgaros no han entendido na' de na', para decirlo a lo Jara.

En la película cantan Isabel y Ángel Parra y actuan el ex canciller Clodomiro Almeyda y Alejandro Rojas el ex presidente de la FECH. Al menos a Ángel no le gustó haber participado.

"Yo fui al estreno en 1978 en el Festival de la Juventud en La Habana. Y me acuerdo que a medida que avanzaba la película, me iba encogiendo en la butaca. Me fui antes de que terminara la funcció, para no tener que dar la cara. Me dio vergüenza ajena", cuenta desde París.

Al estreno también asistió Joan Turner, la viuda de Jara. A diferencia de Ángel, ella se quedó hasta el final. Y con la guata apretada, vio cómo todos felicitiban al gringo.

"La película era terrible. Era Dean Reed haciendo la revolución solo y ocupando personajes importantes como Clodomiro Almeyda y los Parra. Él usufructó de una historia muy trágica para lucirse. Me dio furia," cuenta Turner.

La película resultó ser un enorme panfleto, bastante burdo. Y tras su estreno pasó al olvido.

Lo interesante, sin embargo, es que este año se escuchará hablar de Dean Reed por otra película. La que comenzará a filmar el premiado Tom Hanks, quien se ha obsesionado con el personaje. Para llevar a cabo el proyecto, en 2004, el actor compró los derechos de la biografía de Reed titulada "Comrade Rockstar", escrita por Reggie Nadelson en 1991.

Allí se cuenta "la vida y el misterio de Dean Reed, el all-american boy que llevó el rock and roll a la Unión Soviética." Porque está claro, que Reed pudo haber hecho una pésima película sobre Víctor Jara, pero en las décadas del 60 y 70 fue lo más cercano que hubo a una estrella de "rock" norteamericana en Chile y en toda la zona socialista del mundo.

Hanks se ha obsesionado tanto con este personaje, que quiere el protagónico.

LIMPIANDO LA BANDERA

Dean Reed no fue "EL" artista de la Unidad Popular, ni mucho menos. Pero entró en ese mundo y se codeó con los principales músicos de la izquierda y eso es un logro para alguien que era básicamente un cantante pop norteamericano. Estuvo, por ejemplo, en La Moneda, feliciando a Allende él día que asumióla presidencia. Vestía un elegante smoking y el puro anuncio de su presencia convocó a muchas calcetineras que no estaban ni ahí con el cambio de mando y sólo querían un autógrafo suyo. Fue ese día en que Reed conoció a Víctor Jara.

Sólo dos meses antes, Dean Reed había empezado a ganarse el respeto de la izquierda chilena, cuando llegó a la embajada de Estados Unidos, ubicada en Merced, frente al Parque Forestal, para protestar por Vietnam. En la manifestación estaban Alejandro Rojas, presidente de la FECH, los integrantes de Inti Illimani y Quilapayún y cientos de estudiantes de la Unversidad de Chile. Reed se instaló frente a la embajada, con una bandera de su pais en la mano:

"Esta bandera está sucia con la sangre de miles de mujeres y niños vietnamitas... hombres de la raza negra de los Estados Unidos... de los millones de gentes de Sudamérica... Como buen norteamericano que ama a su país, hoy en Santiago de Chile, lavo la bandera de mi patria", dijo. Y acto seguido, sacó una botellita con detergente, la echó en un balde y lo empezó a refregar su bandera.

Los carabineros que hacían guardia lo detuvieron mientras Dean exigía hablar con el cónsul. La manifestación fue disuelta con lacrimógenas y Dean fue citado a declarar al juzgado por "desórdenes en la vía pública".

"Su estructura mental, era la típica del show business: el trabajo de la imagen, hacer cosas publicitarias. Cuando empezó acercarse a nosotros y a Víctor, porque nos veía como legitimos representantes de lo que pasaba en Sudamérica, nos asaltó la sospecha de que estuviera tratando de construirse una imagen de revolucionario, con un objetivo mediático. Pero al final, esto no resultó ser cierto. Dean era sincero... en realidad era bastante ingenuo. Tenía una mirada sobre los asuntos públicos más desde la ética que desde la reflexion y la política", cuenta el integrante de Quilapayun, Eduardo Carrasco.

Esa forma de ver las cosas, estaba ligada con su historía.

SUMMER ROMANCE

Dean Reed apareció por primera vez en Chile en 1961, gracias a Antonio Contreras, un DJ de Radio Chilena. Contreras tenía contactos con el sello estadounidenses Capitol Records y conseguía discos que aún no llegaban a Chile. A fines de los '50, en su programa "Tocadiscos", empezó a programar la música romántica, folk y pop de Dean, por entonces un gringo completamente desconocido. En esa época, él vivía en Hollywood. Tenía sólo un disco grabado y esperaba la oportunidad de actuar en alguna película. Pero no pasaba nada. Eran los años de Elvis Presley, Neil Sedaka y Paul Anka.

"En ese tiempo, aprovechando el veranito de San Juan que produjo Elvis Presley, los sellos lanzaron a una cantidad enorme de artistas jóvenes que coparon el mercado," explica Miguel Davagnino, hombre de radio que entrevistó a Reed para radio Portales, de Valparaíso.

El mercado estaba lleno de veinteañeros guapos y carismáticos pero sin el talento suficiente para triunfar en Estados Unidos.

Pero ese país no es todo el mundo, y un día Dean se enteró de que su canción "Our Summer Romance" era un hit en Sudamerica, especialmente en Chile. Probablemente no sabía dónde estaba Chile, pero se ahí tenía fans, ese era el lugar dónde tenía que ir. Dean contactó a Jorge Oñate, encargado de RRPP del sello Emi Odeón, que distribuía Capitol en Chile, y se vino. Él mismo pagó sus pasajes. Oñate lo fue a buscar y, al igual que Reed, se sorprendió al ver el aeropuerto de Cerrillos lleno de jovencitas que lo esperaban. A falta de verdaderas estrellas las radios y revistas contaron la venida de Dean como si fuera la del mismo Elvis. Y todos los días decenas de calcetineras iban a gritar al Hotel Carrera, donde Dean Reed dormía y empezaba a tomarle el gustio a la fama.

En 1962, Reed entendió que este era su lugar y se instaló en Chile. Hizo giras por el norte y sur, participó en las telenovelas de Cine-Amor y aprendió a hablar castellano. Durante sus paseos, se topó con las poblaciones callampas que por esos años copaban las orillas del Mapocho y del Zanjón de la Aguada. El gringo nacido en Wheat Ridge, al lado de Denver, nunca había visto tanta pobreza.

"Sintió el dolor ajeno como propio y me lo manifestó en reiteradas ocasiones. Me decía: 'No puedo creer que vivan asi'," cuenta Oñate.

Fue también durante esa epoca que Reed conoció a quien se convertiria en su mejor amigo chileno y quien a finales de los 60 lo introdujo en la izquierda: Ricardo García. Hombre de radio ligado al PC, García creó en 1969 el Festival de la Nueva Canción Chilena, cuyo primer galardonado fue Victor Jara con "Plegaria a un Labradror".

POP REVOLUCIONARIO

Después de lavar la bandera de EEUU y de asistir al cambio de mando, Dean Reed se quedó unos meses en Santiago. Además de cantar en el Festival y en el Casino de Viña, empezó a participar de los festivales musicales populares que por esos años abundaban. Fue en ese contexto donde siguió topándose con Victor Jara, quien en 1971 lanzó el disco "El derecho de vivir en paz".

Según cuenta Joan Turner, la viuda de Jara, nunca fueron realmente cercanos. El mismo Reed explicó su relacion con el músico, para el lanzamiento de "El Cantor":

"Nuestra amistad se basó en el trabajo en común. Los compañeros de la UP estaban activos 25 horas al dia y eso implicaba que que nos separábamos inmediatamente después de nuestros shows, porque a cada uno nos esperaban nuevas tareas, en una fábrica o en una escuela. Apenas había tiempo para asuntos privados."

Las canciones románticas en inglés que habían hecho famoso a Dean Reed en Chile, parecían entonces fuera de contexto. Ya no eran las antiguas calcetineras quienes iban a escucharlo. Por eso decidió grabar canciones en castellano, idioma que había perfeccionado durante su recorrido por Sudamérica, y con letras más acordes al movimiento social, musical y político del que tanto quería participar.

Osvaldo Jéldrez, autor de la famosa canción "El rey y yo", de Los Ángeles Negros, escribió cuatro letras para unas melodías que Reed ya había compuesto. "Tuvimos una conversación y él me sugirió que tenía que ser una cosa más o menos violentona, fuerte", cuenta Jéldrez. La canción mas exitosa se llamó "Somos los revolucionarios", que en el coro decía: "San Martín ya nos mostró/ Cuál rumbo hay que seguir/ También tú debes luchar/ Tu destino construir..."

Fue ese año también cuando la CUT, dirigida por Luis Figueroa, lo contactó para que fuera el conductor de un reportaje sobre los trabajadores chilenos. Bajo la dirección del cineasta José Román, Dean conversó con los obreros de Santiago, los mineros de El Teniente, los pescadores de Valparaíso y los campesinos de sectores cercanos a la capital. El documental se iba a estrenar en la Plaza de Armas, en marzo del 71. El programa anunciaba que además actuaría Victor Jara. Sin embargo, cuando se iniciaba la proyección, un grupo de choque de derecha apareció, y el show se suspendió.

Unos meses después, Reed partió de viaje. Anunció que volvería a radicarse definitivamente en Chile. Pero vino el Golpe. El documental se perdió y Reed no regresó en mucho tiempo.

"VENCEREMOS" Y LA CNI

Tras el inicio de la dictadura, Reed se instaló en Berlin. Y desde allí inició su transformación en la gran estrella de rock del otro lado de la cortina de hierro.

Sólo en la URSS y la RDA grabó 13 discos y casi una veintena de películas. Durante décadas fue el único cantante norteamericano que los jóvenes de los países soviéticos pudieron ver actuar en vivo. En plena Guerra Fría tuvo miles de fans que hacían colas para conseguir entradas para sus conciertos. Y aunque en Estados Unidos nadie sabiá su nombre, gustoso se convirtió en el "Elvis rojo".

Pese a su éxito, nunca le faltó el tiempo para colaborar con los chilenos exiliados que vivían en Berlín. Actuaba para ellos todos los 11 de Septiembre y siempre cantaba a Víctor Jara, cuya muerte lo había impresionado profundamente.

En 1983, el PC chileno lo contactó para pedirle que viajara a Chile a actuar en apoyo a los mineros de El Teniente que mantenían un paro. Reed no lo dudó.

"Ese paro fue un precedente muy importante para las luchas contra la dictadura", explica Guillermo Teillier, actual presidente del PC. Agrega: "El éxito nos dio mucho ánimo para seguir adelante, entusiasmó a mucha gente, comenzó un involucramiento mayor".

Reed participó activamente en ese paro. Apenas llegó a Chile, en agosto del 83, partió a Rancagua para participar de un acto destinado a recopilar alimentos para la olla común de los trabajadores de El Teniente. El auditorio estaba lleno y espectante. Pero antes de que subiera al escenario, agentes - que dijeron ser de extranjería - quisieron impedir que cantara, alegando que había ingresado al país con visa de turista.

Pero Reed no obedeció las órdenes. Se subió al escenario con su guitarra y dijo: "Yo no vengo a trabajar, vengo a saludar. Y la forma que tenemos de saludar los artistas es cantando".

Empezó con sus canciones inofensivas de los 60, pero el tono fue subiendo y terminó con "Venceremos".

"Era primera vez que yo escuchaba esa canción después del Golpe", recuerda Mario Márquez, entonces abogado de los sindicatos de El Teniente y colaborador de la Vicaría de la Solidaridad, que alojó a Reed para resguardar su seguridad. Esa noche, un auto lleno de detectives se instaló fuera de la casa de Márquez sin ningún disimulo.

Al llegar a Santiago al día siguiente, Reed cantó en el Pedagógico, en un acto que terminó en disturbios. Ese incidente selló su suerte. Agentes de Investigaciones lo fueron a buscar al departamento de María Maluenda, donde se alojaba, y lo expulsaron del país.

FLOTANDO EN EL LAGO

En 1974, Joan Turner estaba recién llegada a Londres, cuando un día sonó el timbre y se encontró con Dean Reed parado frente a su puerta. El gringo quería proponerle un gran proyecto: una película sobre las últimas semanas de su esposo, con él como gestor, director y protagonista.

Victor había muerto sólo un año antes y Joan tenía el dolor aú a flor de piel.

"Me asusté. Pensé que un norteamericano alto y rubio no podría interpretar a Víctor. Lo encontré un poquito grotesco, a decir verdad", recuerda.

Joan le negó la autorización. Pero Reed se salió con la suya. Filmó "El Cantor", película en la que nunca se dice "Víctor Jara". Sin embargo cuenta - bien distorsionada y panfletariamente - la vida de un músico chileno, casado con una bailarina llamada "Janet", que tiene dos hijas, que canta canciones de Jara, que ayuda a los trabajadores a cargar sacos y construir casas, y que es asesinado por los militares chilenos después del Golpe de Estado.

Hablada completamente en alemán - excepto por las canciones, y algunas palabras sueltas como "Unidad Popular", "compañero", "empanada" - la película termina con la esposa y un par de hombres enterrando el féretro de Jara al compás de una extrañísima versión alemana de "Plegaria a un labrador".

Con lo melodramático que es, se trata al menos de un final claro; a diferencia del que tendrá que interpretar Tom Hanks cuando filme la vida de Reed. Ocurre que nadie sabe bien cómo murió el "Elvis Rojo".

Después de estar desaparecido por cinco días, Dean Reed apareció flotando en el lago que daba el patio de su casa en Berlín, el 17 de junio de 1986. Oficialmente se dijo que había sido un accidente, pero muchos no lo creyeron. El gringo era deportista y buen nadador.

Por lo demás, hay unos datos extraños. Sólo unos mese antes, en conjunto Quilapayún había estado en Berlín con su espectáculo "La revoluci&oaucte;n y las estrellas". Reed los fue a ver, los invitó a su casa y les preparó un asado a la chilena. Era verano así es que Eduardo Carrasco y el gringo nadaron en el lago. A la vuelta tuvieron una reveladora conversación.

El músico chileno había renunciado al PC y su espectáculo cuestionaba a los países socialistas. Reed le dijo que estaba de acuerdo con lo que planteaban y que él mismo también se sentía complicado. Derechamente estaba asqueado con la corrupción de los funcionarios encargados de los espectáculos y tenía ganas de volver a su país. Sin embargo, en Estados Unidos habían pasado de ignorarlo a rechazarlo públicamente.

"En esa conversación se veía menos ingenuo, más reflexivo", recuerda Carrasco. Y agrega: "Después de saber de su muerte yo me quedé con sospechas de que pudo haber sido asesinado. Las cosas en esos países eran serias. Sobre todo si después de ser el 'Elvis Rojo' te empezabas a transformar en un disidente".

ERAN LOS AÑOS DE ELVIS PRESLEY, NEIL SEDAKA Y PAUL ANKA. EL MERCADO ESTABA LLENO DE VEINTEÑEROS GUAPOS SIN EL TALENTO SUFICIENTE PARA TRIUNFAR EN ESTADOS UNIDOS. PERO ESE PAÍS NO ES TODO EL MUNDO Y UN DÍA DEAN SE ENTERÓ DE QUE UNA CANCIÓN SUYA ERA HIT EN CHILE. Y SE VINO.

BREEDING GROUND

THE GRINGO WHO WANTED TO BE VICTOR JARA

THE "RED ELVIS" STEPS IN CHILE

This year is going to start in Berlin the production of the movie "Comrade Rockstar" produced and performed by Tom Hanks, based in the life of the North American singer Dean Reed nicknamed "The Red Elvis", because he became the rock star of the eastern communist bloc. Naive, Reed was in Chile several times, trying hard to be one of the singers of the New Chilean songs. So much so that, when he settled in East Germany he performed himself in the movie "El Cantor" (The singer) inspired crudely in Victor Jara's life. This is the chronicle of the quixotic step through Chile of the musician whose body was found in 1986 floating in a lake next to his residence in Berlin.

By Catalina May

There is a very strange movie about Chile, that could easely be transformed into a cult movie, how it happens sometimes with some idyosincrasies. It is named "El Cantor" (The singer; 1977) filmed in Bulgary, sponsored by the GDR and it shows us the last weeks of life of Victor Jara.

The movie has some remarkable things, for example: the Chileans are played by Bulgarians, and it doesn't mean that we are different, but the majority of the people are light. Besides, the language is German, so, we can hear in the background the clasic "el que no salta es momio" (The one that is not jumping, belongs to the right wing) in a German version (It's amazing to see a big bunch of Bulgarians singing this phrase and jumping). But the most interesting is that Victor Jara is played by a tall gringo with light eyes. It's Dean Reed who once was nicknamed "The Red Elvis" because he took the Rock and Roll behind the Iron Curtain.

In one of the scenes, Dean sings in a place similar to one of the Universities in the 70s. There are UP (Popular Union) posters and communist flags. He wears a black poncho and he has dyed his hair dark. While he is tuning his guitar, he tells jokes in German to the bulgarians, and they answer back with laughs and applauses. Next, speaking Spanish similar to the one spoken in Miami, sings "Ni chicha ni Limoná."

"Arrimese ma pa'ca, aquí donde el so' calienta, si usted ya está acostumbrado, e andar dando vol'eretas, y ningún daño le'ra estar donde la' papas queman" ( "Get closer, where the sun is warm..."), sings Dean (Chilean slangs).

The audience celebrates with laughs and applauses although is very clear that the Bulgarians didn't understand a word.

In the movie Isabel and Angel Parra sung, and Clodomiro Almeyda ex-chancellor and Alejandro Rojas ex-president of FECH played a small role. Angel didn't like to have participated in the movie.

"I went to the premiere of the movie in 1978, in the Youth Festival in La Habana. I remember that according to how the movie was advancing I was going down in my seat. I left before the end, so nobody could see my face. I felt so embarrased", he told us from Paris.

To the premier also went Joan Turner, Jara's widow. She acted all together different. She stayed till the end. With her stomach in a knot, she saw how everybody was congratulating the gringo.

"The movie was horrible. It was Dean Reed alone making the revolution, using important people such as Clodomiro Almeyda and the Parras. The use of a tragic history in order to shine. I was furious", says Turner.

The result was a crude polemical pamphlet, and after its premier, it was forgotten.

Nevertheless, the most interesting, is that this year we will hear about Dean Reed again, because another movie. The one that the prize-winning Tom Hanks, who is obsessed with this celebrity, will start shooting. He already bought the rights of Reed's biography named "Comrade Rockstar" written by Reggie Nadelson in 1991.

In this movie tells about "the life and mystery of Dean Reed, the all American boy, who took the Rock and roll to the Soviet Union." It is clear that Reed could have made a bad movie about Victor Jara, but in the 60' and 70' he was the closest that we could be to a North American star in Chile and the socialist zone in the world.

Hanks is totally obsessed with this character, that he would like the main role.

WASHING THE FLAG

Dean Reed was very far to be "THE" artist of the Unidad Popular. But he entered into that world, getting closer to the most important musicians of the left wing, and for him , being a North American pop singer this was an achievement. For example, he was in La Moneda congratulating Allende when he took over the presidency. He was dress up in a tuxedo, and just his presence there, brought lot of teenagers who couldn't careless about the change of command, they only wanted his autograph. That was the day that Dean met Victor Jara.

Only a couple a months before, Dean Reed started earning respect from the Chilean left wing, when he arrived to the United States Embassy in Merced Street, across the street from the Forestal Park, to protest against the Vietnam War. In this demonstration was Alejandro Rojas, president of FECH, members of Inti Illimani and Quilapayun, plus hundred of students of the University of Chile. Reed installed himself in front of the Embassy with a flag of his country in his hand:

"This flag is dirty with the blood of thousands of women and children from Vietnam... Black men from United States... millions of people from South America... and as a good USA citizen who loves his country, today in Santiago, Chile, I wash the flag of my country", he said. Next, he took a little bottle with detergent put in the bucket and start scrubbing his flag.

The policemen on duty, arrested him while Dean was demanding to speak with the North American Consul. The demonstration was dissolved with tear gas, and Dean was summonsed to testify for causing "street disturbances."

"He had the show business typical mind: to work with image, advertise himself. When he started getting close to us and to Victor, because he saw in us legitimate South American representatives, we suspected that he was trying to create a revolutionary image, to get the media attention, but towards the end, we realized that this was not true. Dean was sincere... in fact, very naive. He had a look over the public affairs, more ethical than reflexive and political," told us the Quilapayun's member Eduardo Carrasco.

This way to see things, was linked to his history.

SUMMER ROMANCE

Dean came for the first time to Chile in 1961, thanks to Antonio Contreras, a DJ from Radio Chilena. Contreras had contacts with the North American records Company, Capitol Records, being able to get all the new recordings, before they got to the Chilean market. Towards the end of the 50s in his radio show "El Tocadiscos" (The record player) he started playing romantic, pop and folk songs, sung by Dean, who at that point was a gringo completely unknown. At that time he lived in Hollywood. He had only one single and was waiting for the posibility of making a movie. But nothing happened. It was the years of Elvis Presley, Neil Sedaka and Paul Anka.

"At that time, taking advantage of one of Elvis Presely's breaks, the record companies launched a big amount of young artists filling the market", told us Miguel Davagnino, radio presenter, who interviewed Dean for Radio Portales in Valparaiso.

The market was full of handsome and carismatics young boys in their twenties, with no talent to become famous in USA.

But that country was not the whole world, and one day Dean knew that his song "Our Summer Romance" was a hit in South America specially in Chile. Probably he didn't even know where Chile was, but if down there he had fans, that was the place that he had to be. Dean contacted Jorge Oñate, Public Relations' executive for Emi Odeon, company encharged of distributing the Capitol records in Chile, and he came down. He paid for his plane tickets. Oñate went to pick him up when he arrived, and both of them were very surprised to see the Cerrillos' Airport crowded with teenagers waiting for him. The press was lacking of big stars, so they made of big deal of Dean's visit as he was Elvis himself. Every day, dozens of teenagers were outside of the Carrera Hotel where Dean was staying, screaming for him. He started knowing what fame was, and he liked it.

In 1962 he understood that this was his place and he settled in Chile. He toured the north and the south, made some soaps for Cine-Amor, and he learnt Spanish. It was in one of his many trips through the city, that he found these shanty towns on the banks of the Mapocho River and Zanjon de la Aguada. This gringo born in Wheat Ridge, next to Denver, had never seen so much poverty.

"He felt the suffering of others as his own, and kept telling me 'I can't believe that they live like this'," Oñate said.

It was about that time, that Reed met the man who would become his best Chilean friend and who introduced him to the left wing at the end of the 60s: Ricardo Garcia. Radio presenter, linked to the Communist Party, created in 1969 the Festival for a new Chilean song, whose winner was Victor Jara with "Plegaria de un Labrador".

Revolutionary POP

After washing the flag of USA and the change of command, Dean Reed stayed in Santiago for a few months. Besides of singing in Viña del Mar Festival and the Casino, he participated in different festivals very popular those years. It was in this circumstances that he kept running into Victor Jara, who in 1971 launched the record "El derecho de vivir en paz" (The right to live in peace).

According to what Joan Turner, Jara's widow said, they were never very close. Reed himself explained his relationship with the musician in the premiere of the movie "El Cantor":

"Our friendship was based in our common work. The UP comrades were active 25 hours a day and that meant that we split after our shows, because each one of us had another tasks to do, in a factory or school. We didn't have much time for private affairs."

The romantic English songs that make Dean Reed famous seemed out of context. The old teenagers were not listening to him anymore. For this reason, he decided to record songs in Spanish. Thanks to his continous trips around South America, he had improved the language.

Osvaldo Jeldrez, author of the famous song "El rey y yo" (The king and me) sung by the Angeles Negros, wrote four lyrics for some music that Reed already had composed. "We had a conversation, and he told me that he wanted some kind of violent, strong song". The most successful song was "Somos los revolucionarios". It's choir said: "San Martin showed us the way/ you should fight/ build your destiny..."

It was the same year when the CUT directed by Luis Figueroa, contacted him to host a documentary about the Chilean workers. Directed by Jose Roman, Dean talked with the working class in Santiago, the miners in El Teniente, the fishermen in Valparaiso and the farmworkers from the areas next to the city. The documentary was going to be released in Plaza de Armas in March 1971. The show included also Victor Jara's performance. Nevertheless, when the projection was ready to start, a right wing group showed up and we had to cancel the show.

A few months later, Reed left. He said that he was going to come back to settle in Santiago definitely. But then, we had a Coup d'etat. The documentary got lost and Reed didn't come back for a long time.

"WE SHALL OVERCOME" AND DE CNI

At the beginning of the dictatorship, Reed settled in Berlin. From there, he started his transformation, becoming the biggest rock and roll star behind the iron curtain.

Only in USSR and GDR he recorded 13 records and about twenty movies. For decades he was the only one North American singer that could be seen by the Soviet youth in live performances. Although in United States nobody knew his name, he gladly accepted to be called "The Red Elvis".

In spite of his success, he always had time to colaborate with the Chileans in exile living in Berlin. He performed for them every September 11th, he was always singing Victor Jara, whose death had shocked him deeply.

In 1983, the Chilean Communist Party conctacted him to ask him to travel down to Chile to perform, in order to back up the miners from El Teniente that were on strike. Reed didn't even doubt it.

"This strike is a very important precedent to fight against the dictatorship", explained Guillermo Teiller current president of the Communist Party. "The success gave us courage to continue, and got lots of people excited and involved".

Reed participated actively in that strike. As soon as he arrived, in August 1983, went to Rancagua to perform in an act allocated to collect food for the miners of El Teniente. The auditorium was full and expectant. Before he went on stage, some immigration agents wanted to stop his performance, saying that he had entered to the country with a tourist visa.

Reed didn't obey their orders. He went up the stage with his guitar and said: "I don't come to work, I just came to say hello, and the way that artists say hello, is singing".

He started with his songs from the 60s, but little by little was changing, ending with "Venceremos" ("We shall overcome").

"It was the first time that I heard that song after the coup d'etat", recalls Mario Marquez, attorney from the El Teniente's and volunteer for the Vicarage of Solidarity at that time. Place that Dean was staying, in order to protect him. That night, a car full of detectives parked in front of Marquez's house, quite openly.

When Reed arrived to Santiago the next day, went to sing at the Pedagogical University, ending the act in a riot. His fate was marked by this incident. Police officers went to pick him up to Maria Maluenda's apartment, where he was staying, and deported him from the country.

FLOATING IN THE LAKE

In 1974, Joan Turner had just arrived to London. One day, being at home, the bell rang, and she found Dean Reed standing in her front door. The gringo wanted to propose her a big proyect: A movie about the last weeks of life or her husband, with him as director, producer and playing the main character.

Victor had died only a year ago, and Joan was still hurting.

"I got scared. I thought that this tall and blonde couldn't play Victor. I found it a little grotesque, to tell the truth", she said.

Joan denied the authorization, but Reed did it anyway. He made the movie "El Cantor" wihout mentioning "Victor Jara's" name at all. Nevertheless, it tells in a distorted and propagandist way, the life of a Chilean singer married to a dancer named "Janet" who has two daughters, who sings Jara's songs, who helps the workers to carry sacs, and build houses and who gets killed by the militars after the coup d'etat.

The movie was in German, except for the songs and some loose words as: "Unidad Popular", "compañero" and "empanada". The movie ends with the wife and a couple of men burying Jara's coffin, having as a background a very strange version of "Plegaria de un Labrador" in German.

At least this was a clear end, completely different to the one to the movie that Tom Hanks is planning to make about Dean Reed's life. It happens that nobody really knows the Red Elvis's cause of death.

After being missing for five days, Dean Reed was found floating in the lake next to his home in Berlin, June 17th, 1986. The official version said that it was an accident, but many people didn't believe it. The gringo was a good sport man and a good swimmer.

Besides, there are some strange pieces of information. Only a few months earlier, the group Quilapayun had been in Berlin with their show "La revolucion y las estrellas" (The Stars and the Revolution). Reed who went to the show, invited them to his home and had for them a Chilean barbecue. It was summer time, so Eduardo Carrasco and the gringo swam in the lake. When they came back from the lake, they have a revealing conversation.

The Chilean musician had resigned to the Communist Party and in his show, he was questioning the socialist countries. Reed said that he agreed with his concerns, and that he was very confused as well. He stated that he was sick of the corruption among the entertainment workers and he wanted to go back to his country. Nevertheless, in United States, he went from be ignored to be rejected publicly.

"In this conversation he seemed less naive, more thougtful", remembers Carrasco. He adds: "After knowing about his death I had my own suspicions. I thought that he probably was murdered. Things in those countries are always very serious, most of all going from 'The Red Elvis' to a deserter".

It was Elvis Presley, Neil Sedaka and Paul Anka's time. The market was full of handsome young guys in their twenties, without talent to success in United states. But that country was not the whole world, so, one day Dean learnt that one of his songs was a hit in Chile. And he came.

NÄHRBODEN

DER AMERIKANER DER VÍCTOR JARA SEIN WOLLTE

Der Weg des "Roten Elvis" in Chile

In diesem Jahr ist in Berlin Drehbeginn für "Comrade Rockstar". In dem Film, den Tom Hanks produziert und dreht, wird das Leben des US-amerikanischen Sängers Dean Reed erzählt, den man den "Roten Elvis" nannte, weil er zum Rockstar des kommunistischen Ostblocks geworden war. Reed war pathetisch und blauäugig. Mehre Male war er in Chile und versuchte ein Interpret des Neuen Chilenischen Liedes zu werden. Das wünschte er sich so sehr, dass er sogar selbst die Hauptrolle in einem Film über das Leben Víctor Jaras ("El Cantor") übernahm, als er in Ostdeutschland lebte. Dies ist die Chronik der Spuren, die der Musiker, dessen Leiche 1986 in einem See in der Nähe seines Hauses in Berlin gefunden wurde, in Chile hinterließ.

Von Catalina May

Es gibt einen sehr seltsamen Film über Chile, der sich perfekt als Kultfilm eignet, wie es ab und zu mit Seltenheiten geschieht. Es handelt sich um "El Cantor" (1977). Der Film wurde in Bulgarien gedreht, von der DDR (dem kommunistischen Deutschland) finanziert und erzählt von den letzten Wochen im Leben von Víctor Jara.

Der Film ist in mancherlei Hinsicht denkwürdig. Zum Beispiel werden wir Chilenen von Bulgaren dargestellt. Und so verschieden sind wir gar nicht, nur der Anteil der Blonden ist höher. Außerdem wird der Satz "Wer nicht springt, ist ein Faschist." auf Deutsch gesprochen (und es ist überraschend, einen Tumult von Bulgaren zu sehen, die diesen Satz rufen und springen). Aber das Interessanteste ist, dass Víctor Jara von einem großen Amerikaner mit blauen Augen verkörpert wird. Es handelt sich um Dean Reed, der einst der "Rote Elvis" genannt wurde, weil er den Rock'n'Roll hinter dem Eisernen Vorhang populär machte.

In einer Szene singt Dean an einem Ort, der aussieht wie der Saal einer Universität in den 70er Jahren. Da hängen Plakate der Unidad Popular und kommunistische Fahnen. Er trägt so einen schwarzen Poncho, wie ihn auch Víctor benutzte, und er hat sich das blonde Haar dunkel gefärbt. Während er seine Gitarre stimmt, erzählt er den Bulgaren Witze auf Deutsch und diese danken ihm mit Lachen und Applaus. Dann singt er auf Spanisch mit dem Akzent von Miami "Ni chicha ni Limoná."

"Arrimese ma pa'ca, aquí donde el so' calienta, si usted ya está acostumbrado, e andar dando vol'eretas, y ningún daño le'ra estar donde la' papas queman," singt Dean.

Das Publikum lacht und applaudiert, obwohl klar ist, dass die Bulgaren nichts verstanden haben.

In dem Film singen Isabel und Ángel Parra und auch der ehemalige Ministerpräsident Clodomiro Almeyda und der ehemalige Präsident der FECH Alejandro Rojas spielen mit. Zumindest Ángel hat seine Teilnahme bereut.

"Ich war zur Uraufführung 1978 beim Festival der Jugend in Havanna. Ich erinnere mich, dass ich immer tiefer im Sessel versank, je länger der Film dauerte. Ich ging vor Ende der Vorstellung, um mich nicht zu erkennen geben zu müssen. Ich habe mich geschämt.", erzählt er aus Paris.

Auch Joan Turner, die Witwe von Jara, war Gast bei der Uraufführung. Im Unterschied zu Ángel blieb sie bis zum Schluss. Und mit angehaltenem Atem sah sie, wie alle dem Amerikaner gratulierten.

"Der Film war schrecklich. Dean Reed machte die Revolution allein und setzte auf bedeutende Persönlichkeiten wie Clodomiro Almeyda und die Parras. Er nutzte eine sehr tragische Geschichte für seinen Ruhm aus. Ich war wütend.", erzählt Turner.

Der Film war ein riesiges Pamphlet geworden, ziemlich plump. Und nach seiner Uraufführung geriet er in Vergessenheit.

Interessant ist aber, dass man in diesem Jahr wegen eines anderen Films von Dean Reed hören wird. Tom Hanks, der begeistert ist von dessen Persönlichkeit, wird beginnen, einen Film über ihn zu drehen. Um das Projekt voranzutreiben, hat der Schauspieler 2004 die Filmrechte an der Biographie "Comrade Rockstar" gekauft, die Reggie Nadelson 1991 geschrieben hat.

Darin wird "das Leben und Mysterium des Dean Reed" erzählt, des "All-American Boy, der den Rock'n'Roll in die Sowjetunion brachte." Denn eines ist klar: Reed hat womöglich einen schlechten Film über Víctor Jara gemacht, aber in den 60er und 70er Jahren war er der einzige US-amerikanische Rockstar in Chile und in der Welt des Sozialismus.

Hanks ist so fasziniert von dieser Persönlichkeit, dass er die Hauptrolle in dem Film spielen will.

Das Waschen der Fahne

Dean Reed war nicht der Künstler der Unidad Popular. Aber er kam nach Chile und freundete sich mit den wichtigsten Musikern der Linken an und das ist schon ein Verdienst für jemanden, der wie er eigentlich ein US-amerikanischer Popsänger war. Er war zum Beispiel in der Moneda und gratulierte Allende, als dieser die Präsidentschaft übernahm. Er trug einen eleganten Smoking und schon allein die Ankündigung, dass Dean Reed kommen würde, lockte viele junge Leute an, die nicht wegen des Machtwechsels kamen, sondern einfach nur ein Autogramm von ihm wollten. An diesem Tag lernte Reed Víctor Jara kennen.

Nur zwei Monate zuvor hatte Dean Reed sich den ersten Respekt bei der chilenischen Linken verdient. Er war in die Botschaft der Vereinigten Staaten von Amerika gegangen, die in Merced gegenüber dem Parque Forestal lag, um gegen den Vietnam-Krieg zu protestieren. An der Kundgebung nahmen Alejandro Rojas, der Präsident der FECH, die Mitglieder der Gesangsgruppen "Inti Illimani" und "Quilapayún" und Hunderte von Studenten der Universität von Chile teil. Reed baute sich mit einer Fahne seines Landes gegenüber der Botschaft auf:

"Die Flagge der USA ist befleckt mit dem Blut von Tausenden vietnamesischer Frauen und Kinder, ... mit dem Blut der schwarzen Bürger der Vereinigten Staaten, ... von dem Blut und der Qual von Millionen Menschen in vielen Lšndern Südamerikas, ... Als guter Bürger der Vereinigten Staaten, der sein Land ... liebt, ... wasche ich heute, in Santiago de Chile, symbolisch die Flagge meines Vaterlandes", sagte er. Dann holte er eine Flasche mit Waschmittel heraus, legte die Fahne in einen Eimer und begann sie zu waschen.

Die Polizisten, die Wache hielten, verhafteten ihn, während Dean den Konsul zu sprechen verlangte. Die Kundgebung wurde unter Tränen aufgelöst und Dean wurde wegen "Erregung öffentlichen Ärgernisses" vor Gericht gezerrt.

"Sein Denken war vom Showbusiness geprägt: Er arbeitet mit Bildern, machte Sachen für die Öffentlichkeit. Als er sich uns und Víctor näherte, weil er uns als legitime Vertreter der neuen Bewegung in Südamerika sah, überfiel uns der Verdacht, dass er versuchte, sich medienwirksam als Revolutionär zu inszenieren. Aber dies stellte sich nicht als richtig heraus. Dean war aufrichtig. In der Tat war er ziemlich naiv. Seine Sicht der öffentlichen Dinge war mehr von der Ethik geprägt als von Nachdenken und Politik", erzählt Eduardo Carrasco, Mitglied von "Quilapayun".

Diese Art, die Dinge zu sehen, hing mit seiner Geschichte zusammen.

SOMMERROMANZE

Dean Reed kam 1961 zum ersten Mal nach Chile, dank Antonio Contreras, der DJ beim chilenischen Radio war. Contreras hatte Kontakte zu der US-amerikanischen Plattenfirma Capitol Records und beschaffte sich Platten, die noch nicht in Chile zu haben waren. Ende der 50er Jahre begann er in seiner Sendung "Tocadiscos" (Plattenspieler) romantische Musik, Folk und Pop von Dean zu spielen, der damals ein vollkommen unbekannter Amerikaner war. Damals lebte er in Hollywood. Er hatte erst eine Platte aufgenommen und wartete auf seine Chance, in einem Film mitzuspielen. Aber nichts passierte. Es waren die Jahre von Elvis Presley, Neil Sedaka und Paul Anka.

"In jener Zeit nutzten die Plattenfirmen den Aufschwung, den Elvis Presley verursacht hatte, und produzierten eine riesige Zahl junger Künstler, die den Markt überschwemmten," erklärt Miguel Davagnino, ein Radiomacher, der Reed für Radio Portales in Valparaíso interviewt hatte.

Der Markt war voll von hübschen, charismatischen Sängern Anfang zwanzig, die nicht genug Talent hatten, um sich in den USA durchzusetzen.

Aber dieses Land ist nicht allein auf der Welt und eines Tages erfuhr Dean, dass sein Lied "Our Summer Romance" in Südamerika, besonders in Chile, ein Hit war. Wahrscheinlich wusste er nicht, wo Chile lag. Aber er wusste, dass er dorthin musste, wenn er dort Fans hatte. Dean setzte sich in Verbindung mit Jorge Oñate, dem Beauftragten für Öffentlichkeitsarbeit der Plattenfirma Emi Odeón, die für den Vertrieb von Capitol in Chile zuständig war. Und er fuhr nach Chile. Er bezahlte seine Tickets selbst. Oñate holte ihn ab und genau wie Reed war er überrascht, als er sah, dass der Flughafen von Cerrillos voller junger Mädchen war, die auf ihn warteten. Weil echte Stars fehlten, hatten die Zeitschriften und Radiosender die Ankunft von Dean angekündigt, als ob Elvis persönlich käme. Und jeden Tag kamen Dutzende von Groupies zum Hotel "Carrera" und riefen Dean Reed, der dort wohnte, und er fand Gefallen an dem plötzlichen Ruhm.

1962 verstand Reed, dass hier sein Platz war und ließ sich in Chile nieder. Er machte Tourneen durch den Norden und den Süden, spielte in romantischen Telenovelas mit und lernte Spanisch. Auf seinen Spaziergängen traf er die Menschen, die damals in den Armenvierteln an den Ufern des Mapocho und des Zanjón de la Aguada wohnten. Der Amerikaner, der in Wheat Ridge in der Nähe von Denver geboren worden war, hatte noch nie soviel Armut gesehen.

"Er fühlte den Schmerz der anderen, als wenn es sein eigener wäre, und erzählte mir das bei verschiedenen Gelegenheiten. Er sagte: 'Ich kann nicht glauben, dass sie so leben'," erzählt Oñate.

Damals lernte Reed auch den Mann kennen, der sein bester Freund in Chile werden sollte und der ihn Ende der 60er Jahre in die Linke einführte: Ricardo García. García war bei einem der Kommunistischen Partei nahestehenden Radiosender beschäftigt und hob 1969 das Festival des Neuen Chilenischen Liedes aus der Taufe, dessen erster Preisträger Victor Jara mit "Plegaria a un Labradror" (Vaterunser an einen Bauern) war.

REVOLUTIONÄRER POP

Nachdem er die Fahne der USA gewaschen und beim Machtwechsel geholfen hatte, blieb Dean Reed noch einige Monate in Santiago. Er sang auf dem Festival, im Casino von Viña und begann, an den damals zahlreichen Volksmusikfestivals teilzunehmen. In diesem Zusammenhang traf er Víctor Jara wieder, der 1971 die Schallplatte "El derecho de vivir en paz" (Das Recht in Frieden zu leben) herausgebracht hatte.

Wie Joan Turner, die Witwe von Jara, erzählt, standen sie sich nie wirklich nahe. Reed selbst erklärte seine Beziehung zu dem Musiker anlässlich der Uraufführung von "El Cantor" mit den folgenden Worten:

"Unsere Freundschaft beruhte auf unserer gemeinsamen Arbeit. Die Genossen von der Unidad Popular waren 25 Stunden am Tag unterwegs. Wir trennten uns immer gleich nach unseren Shows, weil auf jeden von uns neue Aufgaben in einer Fabrik oder in einer Schule warteten. Wir hatten kaum Zeit für private Dinge."

Die romantischen Songs auf Englisch, die Dean Reed in Chile berühmt gemacht hatten, schienen damals nicht mehr in die Zeit zu passen. Es waren nicht mehr die Groupies von früher, die zu seinen Konzerten kamen. Deshalb beschloss er, Lieder auf Spanisch aufzunehmen. Seine Spanischkenntnisse hatte er auf seinen Tourneen durch Südamerika perfektioniert und seine Liedtexte hatte er der sozialen, musikalischen und politischen Bewegung angepasst, von der er so gern ein Teil sein wollte.

Osvaldo Jéldrez, Autor des bekannten Liedes "El rey y yo" von den "Los Ángeles Negros", schrieb vier Liedtexte zu Melodien, die Reed schon komponiert hatte. "Wir sprachen miteinander und er bestand darauf, dass der Text voller Stärke und Kraft sein müsse", erzählt Jéldrez. Das erfolgreichste Lied hieß "Somos los revolucionarios" (Wir sind die Revolutionäre), bei dem es im Refrain hieß: "San Martín ya nos mostró/ Cuál rumbo hay que seguir/ También tú debes luchar/ Tu destino construir..." ("San Martín hat uns gezeigt, welchen Weg wir nehmen müssen. Auch du musst kämpfen, um deine Zukunft zu erbauen...")

In jenem Jahr nahm auch die CUT (chilenische Zentralgewerkschaft), die von Luis Figueroa geleitet wurde, Kontakt mit ihm auf, damit er eine Reportage über die chilenischen Werktätigen dreht. Unter der Leitung des Kinoregisseurs José Román unterhielt sich Dean mit den Arbeitern in Santiago, den Bergarbeitern in El Teniente, den Fischern in Valparaíso und den Bauern, die in der Nähe der Hauptstadt ihre Felder bestellten. Der Dokumentarfilm sollte im März 1971 auf der Plaza de Armas uraufgeführt werden. Im Programm war angekündigt, dass außerdem auch Víctor Jara auftreten würde. Als die Vorstellung beginnen sollte, griff jedoch ein rechtes Überfallkommando an und die Show wurde abgesagt.

Einige Monate später ging Reed auf Reisen. Er kündigte an, dass er wiederkommen und sich endgültig in Chile niederlassen würde. Aber dann kam der Putsch. Der Dokumentarfilm ging verloren und Reed kehrte lange Zeit nicht nach Chile zurück.

"VENCEREMOS" UND DIE CNI

Nach dem Beginn der Diktatur ließ Reed sich in Berlin nieder. Und dort begann seine Verwandlung in den großen Rock-Star auf der anderen Seite des eisernen Vorhangs.

Allein in der UdSSR und der DDR nahm er 13 Schallplatten auf und drehte fast 20 Filme. Jahrzehntelang war er der einzige US-amerikanische Sänger, den die Jugendlichen in den sozialistischen Ländern bei Live-Auftritten erleben konnten. Mitten im Kalten krieg hatte er Tausende Fans, die nach Karten für seine Konzerte Schlange standen. Obwohl in den USA niemand seinen Namen kannte, ließ er sich gern als "Roter Elvis" feiern.

Trotz seines Erfolges fand er immer Zeit für die Chilenen, die im Exil in Berlin lebten. Immer am 11. September gab er Konzerte für sie und immer sang er dabei auch für Víctor Jara, dessen Tod tiefe Spuren in ihm hinterlassen hatte.

1983 nahm die Kommunistische Partei Chiles mit ihm Kontakt auf und bat ihn, nach Chile zu reisen, um dort für die streikenden Bergarbeiter von El Teniente zu singen. Reed zögerte nicht eine Sekunde.

"Dieser Streik war ein sehr wichtiger Vorbote der Kämpfe gegen die Diktatur", erklärte Guillermo Teillier, der heutige Vorsitzende der Kommunistischen Partei. Er fügt hinzu: "Der Erfolg ermutigte uns, unseren Kampf fortzusetzen, und begeisterte viele Menschen. Unsere Bewegung konnte viel mehr Menschen erreichen als vorher".

Reed beteiligte sich aktiv an diesem Streik. Gleich nach seiner Ankunft in Chile im August 1983 reiste er nach Rancagua, um dort an einer Veranstaltung teilzunehmen, auf der Lebensmittel für die gemeinsame Tafel der Werktätigen von El Teniente gesammelt wurden. Der Saal war voll und das Publikum voller Erwartungen. Aber noch bevor Dean Reed die Bühne betrat, wollten Agenten verhindern, dass er sang. Sie sagten, er sei als Ausländer mit einem Touristenvisum in das Land eingereist und dürfe hier nicht arbeiten.

Aber Reed fügte sich den Befehlen nicht. Er stieg mit seiner Gitarre auf die Bühne und sagte: "Ich bin nicht hergekommen, um zu arbeiten. Ich will nur meine Freunde begrüßen. Und wir Künstler grüßen nun einmal, indem wir ein Lied singen".

Er begann mit seinen unverfänglichen Liedern aus den 60er Jahren, aber der Ton wurde schärfer und er beendete seinen Vortrag mit "Venceremos".

"Das war das erste Mal, dass ich dieses Lied nach dem Putsch hörte", erinnerte sich Mario Márquez, der damalige Rechtsanwalt der Gewerkschaften von El Teniente und Mitarbeiter der "Vicaría de la Solidaridad" (einer ökumenischen Gruppe zur Verteidigung der Menschenrechte), der Reed beherbergte, um für seine Sicherheit zu sorgen. An jenem Abend parkte vor dem Haus von Märquez ganz ohne Vorwand ein Auto voller Agenten.

Am nächsten Tag reiste Reed nach Santiago und sang im Pädagogischen Institut. Die Veranstaltung endete mit Tumulten und besiegelte sein Schicksal. Agenten des Geheimdienstes holten ihn aus dem Haus der Schauspielerin María Maluenda, bei der er wohnte, und wiesen ihn aus dem Land.

Tod im See

Als Joan Turner 1974 gerade in London angekommen war, klingelte es eines Tages an der Tür und vor ihr stand Dean Reed. Der Amerikaner wollte ihr ein großes Projekt vorschlagen: einen Film über die letzten Wochen ihres Mannes mit ihm selbst als Autor, Regisseur und Hauptdarsteller.

Víctor war erst ein Jahr tot und Joans Schmerz war noch frisch.

"Ich war erschrocken. Ich dachte, dass ein großer blonder US-Amerikaner niemals Víctor spielen könnte. Um ehrlich zu sein: Ich fand ihn ziemlich grotesk", erinnert sie sich.

Joan verweigerte ihm ihre Zustimmung. Aber Reed kümmerte das wenig. Er drehte "El Cantor", einen Film, in dem nie von Víctor Jara die Rede ist. Der Film erzählt ziemlich verdreht und plakativ von dem Leben eines chilenischen Musikers, der mit einer Tänzerin verheiratet ist, die "Janet" heißt, und zwei Töchter hat. Er singt Lieder von Jara, der den Arbeitern beim Säckeschleppen und Häuserbauen hilft und nach dem Staatsstreich von den chilenischen Militärs ermordet wird.

Der Film wird - außer den Liedern und einigen einzelnen Wörtern wie "Unidad Popular", "Compañero", "Empanada" - vollständig auf Deutsch gesprochen und endet damit, dass die Ehefrau und einige Männer den Leichnam von Jara beerdigen, während dazu eine sehr seltsame deutsche Version von "Plegaria de un Labrador" gespielt wird.

So melodramatisch dieses Ende auch sein mag, so ist dieses Finale zumindest eindeutig. Ganz anders wird wohl das Ende des Films von Tom Hanks sein, wenn er das Leben von Reed verfilmen will. Es ist nämlich so, dass niemand genau weiß, wie der "Rote Elvis" gestorben ist.

Nachdem Dean Reed fünf Tage verschwunden war, wurde er am 17. Juni 1986 tot in dem See, der an sein Grundstück in Berlin grenzte, entdeckt. Die offizielle Version sprach von einem Unfall, aber viele Menschen glaubten das nicht. Der Amerikaner war sportlich und ein guter Schwimmer gewesen.

Außerdem gibt es einige seltsame Aussagen. Nur wenige Monate zuvor war die Gruppe "Quilapayún" mit ihrer Vorstellung "Die Revolution und die Sterne". in Berlin gewesen und hatte sich mit Reed getroffen. Er lud die Musiker zu sich nach Hause ein und kochte für sie einen Braten auf chilenische Art. Es war Sommer und Eduardo Carrasco und der Amerikaner schwammen im See. Als sie auf dem Rückweg waren, gab es ein interessantes Gespräch.

Der chilenische Musiker hatte die Kommunistische Partei verlassen und seine Vorstellung stellte die sozialistischen Länder in Frage. Reed sagte ihm, dass er auch seiner Meinung sei und dass er selbst sich auch nicht wohl fühlt. Besonders empört war er über die Korruption der Beamten, die für die Vorstellungen verantwortlich waren. Er äußerte den Wunsch, in seine Heimat zurückzukehren. In den USA jedoch war er unbekannt und wurde sogar öffentlich abgelehnt.

"In diesem Gespräch war er nicht mehr so naiv, sondern nachdenklicher", erinnert sich Carrasco. Und er fügt hinzu: "Als ich von seinem Tod erfuhr, kam mir der Verdacht, dass er möglicherweise ermordet worden war. In diesen Ländern hatte man es nicht leicht. Vor allem nicht, wenn man erst der 'Rote Elvis' war und dann zum Dissidenten wurde".

ES WAREN DIE JAHRE VON ELVIS PRESLEY, NEIL SEDAKA UND PAUL ANKA. DER MARKT WAR VOLL VON HÜBSCHEN SÄNGERN ANFANG ZWANZIG, DIE NICHT GENUG TALENT HATTEN, UM SICH IN DEN USA DURCHZUSETZEN. ABER DIESES LAND IST NICHT ALLEIN AUF DER WELT UND EINES TAGES ERFUHR DEAN, DASS EINES SEINER LIEDER IN CHILE EIN HIT WAR. UND ER KAM.

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Letzte Änderung: 2009-01-16